“También soy una mamá soltera y confirmé esa versión. Aquí no hay estafa, ni un mínimo de dudas de que va salir”, explica en un audio una mujer a una persona interesada en cobrar una pensión de entre $ 40.000 y $ 120.000. “Hay que esperar tres meses, pero tengo que entregar urgente toda la documentación. Estoy levantada desde las 7 hablando con todo el mundo”, explicó Karina Cancilieri, una de las detenidas por integrar un grupo que habría engañado a centenares de tucumanos ofreciendo una pensión inexistente

La investigación comenzó cuando personal de la comisaría de Tafí Viejo recibió unos audios de la mujer que ofrecía un subsidio. Los investigadores, con la Unidad Fiscal de Decisión Temprana, abrieron una causa que terminó con la detención de la sospechosa y de otras dos personas.

“Tiene que quedarse tranquila porque esta no es una pensión no detectable. Es una ayuda humanitaria para personas que tienen trabajo en blanco y que no les alcanza. Esto se está manejando muy en secreto para que medio Tucumán no se sume ”, le decía a las víctimas.

Según la investigación que realizaron los policías, que actuaron bajo el mando de los comisarios Daniel y Eduardo Luna y Joaquín Girveaux, los acusados pedían como único requisito que le hicieran una transferencia o un depósito de entre $ 5.000 y $ 10.000 para realizar el trámite.

“Esto es para mujeres, hombres y adolescentes mayores de 14 años. Para los menores de 18 es muy importante porque recibirán $ 120.000 por mes para que ellos paguen sus estudios, se compren ropa y todo eso. Es de mucha para cualquier hogar”, indicó Cancilieri que se hacía pasar como cuidadora de ancianos. “El pago es retroactivo. Si usted me hace hoy la transferencia, terminará cobrando unos $ 360.000 en diciembre, una suma importante”, señaló la acusada.

La Policía realizó allanamientos en Aguilares, donde trató de ubicar a dos acusados, pero los terminó aprehendiendo en Concepción. También lograron arrestar a Cancilieri en Las Talitas.

Durante los allanamientos, los investigadores secuestraron libros donde aparecen los nombres de decenas de personas, computadoras y celulares. Con el correr de los días tratarán de determinar cuántas fueron las personas damnificadas.